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Ashley Madekwe

Bedlam, demasiado liviana en su primera temporada

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bedlam segunda temporada

Entre Fantasmas, Medium y luego Bedlam. Los fantasmas en toda su gama “espéctrica” llegaron a nuestras pantallas durante varios temporadas, hace unos años, para ser “la niña de los zapatos nuevos”. Los series sobrenaturales vivieron una época dorada la última década y un género como el fantasmagórico no podía pasarse por alto. La serie en España la emite Cosmopolitan.

Hoy todas esas series están enterradas, pero voy a resucitar una de ellas, la última, para contaros qué tal es. Y como va a ser difícil establecer una crítica de las dos temporadas de Bedlam debido a que los personajes son totalmente distintos, aunque el escenario sea el mismo, he decidido hacer dos análisis: una por temporada.

Bedlam es un lugar marcado por los abusos, el sufrimiento, la anarquía, la muerte y, sobre todo, los fantasmas de épocas pasadas que han quedado encerrados en el edificio y que buscan venganza de lo ocurrido. Nos encontramos en Bedlam Height, un edificio de apartamentos que ha pasado de psiquiátrico a residencia de trabajadores y estudiantes. El pasado de este edificio no ha sido revelado a ninguno de sus inquilinos. Por ello, vamos a comenzar un crítica de la primera temporada de Bedlam,
para todos esos que como nosotros han empezado a ver la serie tarde.

El antiguo manicomio ha sido renovado por Warren (Hugo Speer) que lo ha convertido en un bloque de theo jamesapartamentos y su hija Kate (Charlotte Salt) le ayudará en la venta de estos apartamentos. La historia comienza cuando Jed (Theo James) aparece después de varios años en la vida de Kate y su padre de forma totalmente inesperada, ya que estaba internado. Jed vuelve a  a Bedlam Height porque tiene visiones y en una de ellas ve a su prima en gran peligro. Además, Kate, su prima, es descendiente directa de los antiguos propietarios y no sabe absolutamente nada.

Jed tiene desde pequeño “don” de ver y oir a los muertos, además de conocer cómo murieron. Es por ese motivo que desde que era casi un crío ha estado internado y repudiado por su familia, pero ahora vuelve a la vida de Kate. Es quizás el personaje de Jed, sobre el que sobrecae la serie junto con Kate, el mejor construído quizás, pero con demasiada responsabilidad para un actor que estaba comenzando en esos momentos. El personaje que más me convence es Warren, siendo un personaje mucho más profundo y mejor caracterizado. Los secundarios de la primera temporada son muy planos. Kate comparte piso con Molly (Ashley Madekwe) y Ryan (Will Young) que ganó el primer Pop Idol británico. En la trama aportan muy poco, aunque al ser solamente seis capítulos tampoco hacen de obstáculo para el desarrollo de la serie.

Además, a veces la historia tiene falta de coherencia. Es decir, a Jed le mandan mensajes de texto al móvil de que cuide a Kate, pero los fantasmas murieron en los años 50, ¿cómo es posible que controlen las nuevas tecnologías? Esto es ciencia ficción, ok, soy un gran fan del género, pero muy extraño que solamente la madre de Jed tenga esta capacidad y el resto no.

Por último, el final de su primera temporada me parece todo un poco atropellado. La historia se desarrolla contándonos la historia del paciente que quemó las instalaciones y mató a tres empleados del psiquiátrico y que ese mismo fantasma persigue a los chicos del piso que lo convocaron echando las cartas. A pesar la importancia del caso se soluciona con Ryan salvando a Moly y ésta huyendo. Pero, lo importante en sí mismo es que tanto Kate como Jed quieren averiguar qué hay en la habitación donde la madre estaba ingresada. La puerta se cierra y Warren huye junto con Kate del sótano, donde una puerta giratoria con un símbolo se cierra y es cuando Jed descubre qué pasó con su madre.

About Santi de la Flor

Marketing, turismo y comunicación. En el audiovisual, lo mismo veo la ciencia ficción más indie que el drama más comercial, todo sea por descubrir nuevas historias que nos muestren mundos en los que no entraríamos de otra forma.

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