Home > Series > Series Europeas > Crítica de Suburra (Netflix): los criminales se hacen millenials e idealistas
Crítica de Suburra (Netflix): los criminales se hacen millenials

Crítica de Suburra (Netflix): los criminales se hacen millenials e idealistas

En 2008, la lucha por los terrenos de un pueblo costero cercano a Roma se convierte en una batalla mortal entre el crimen organizado, políticos corruptos y El Vaticano. Esa es la sinopsis general de ‘Suburra’, la primera serie italiana de Netflix lanzada el pasado 6 de octubre a nivel mundial y presentada en el pasado Festival de Venecia. Michele Placido, actor que dio en su momento a un comisario en la serie ‘La Piovra’, se pone ahora en la dirección de la producción junto a Andrea Molaioli y Giuseppe Capotondi.

Crimen en el paraíso

‘Suburra’ tiene una ambientación maravillosa, rodada en su mayoría en Roma y con un tono más similar al de series estadounidenses que europeas, su alto contenido violento y erótico ha sido portada de muchos medios por la crudeza de sus imágenes y su trasfondo político. Basada en el libro del juez Giancarlo de Cataldo, se establece como una precuela de los protagonistas del mismo, profundizando así en los múltiples protagonistas de la historia.

Crítica de Suburra (Netflix): los criminales se hacen millenials

La serie, y por ende el nombre ‘Suburra’, viene denominado por la historia, ya que era el barrio criminal de la Roma de Julio César, que 2.000 años después es una zona residencial para ricos e influyentes. Al igual que pasara con ‘Gomorra‘, antes de la producción seriéfila se realizó una película que funcionó muy bien en pantalla y que sirvió para que las diferentes productoras optaran por contar la historia de estas diferentes mafias y organizaciones criminales de forma más extensiva.

Así, en esta revisión del libro y la película con cierta fidelidad, nos encontramos a unos personajes protagonistas más rejuvenecidos, millenials, desencantados de sus entornos cercanos y de las circunstancias en las que viven. Empieza ‘Suburbia’ con unos primeros minutos que causan un auténtico disturbio: una vacía Basílica de San Pedro y poco después un orgía en la que aparece un miembro de la iglesia y 3 jóvenes (el que organiza la fiesta y dos herederos de familias criminales) dispuestos a hacer negocio de esta incongruencia de fe. Una muestra de la Roma menos visible, de los momentos más oscuros de su presente y las ramificaciones que gobiernan la ciudad desde fuera del altavoz público. Podríamos compararla con la tercera temporada de ‘Narcos‘, pero Italia siempre ha sido muy diferente a Colombia.

Estos tres personajes mencionados son los que sustentan la mayor parte de la trama: Aureliano Adami (Alessandro Borghi) es un matón rubio y cerebro de la operación; Gabriele Marchilli (Eduardo Valdarnini), hijo de un policía y traficante menor de droga y Alberto “Spadino” Anacleti (Giacomo Ferrara), hijo de una familia rumana referenciada como “gitanos” en toda la primera temporada. Su intención es una unión desde las cloacas de sus respectivas familias en una amistad meramente comercial, pero  tendrán a las fuerzas del orden, a sus familias y al enigmático Samurai detrás de ellos y esta extraña situación.

A diferencia de las películas de este género, el formato serializado le da muchos matices a los personajes. Es toda una oportunidad de profundidad e indagar sobre sus personalidades y motores internos, enriqueciendo el conocimiento de los mismos, sin necesidad de adherirse al estereotipo de golpes, palizas y muertes, que aunque también presentes son de mucha menor importancia. La desolación del poder, la necesidad imperiosa de seguir el negocio familiar a pesar de otras inspiraciones personales y una estupenda banda sonora, son los tres elementos que más destacan en ‘Suburra’ de Netflix. 

Sí, la humanidad está podrida y hemos visto cientos de casos donde el protagónico masculino es el estándar sobre dicha apariencia, pero en esta ocasión sus interrelaciones y desarrollo son altamente estimulantes. Y por consecuencia, también es necesario e imprescindible la presencia femenina, que ejerce de balanza entre el terror, la sublevación y la autarquía de las familias, como el personaje impasible de Livia Adami (Barbara Chichiarelli) y un entorno que no la considera apta para liderar a una banda de criminales. O Sara Monaschi (Claudia Gerini), con un poder tan fuerte como manejar las finanzas del mismísimo Vaticano. 

‘Suburra’ es una interesante propuesta narrativa y visual que se cuela a finales del 2017 mientras esperamos la próxima temporada de ‘Gomorra’ y nuestra dosis de mafia seriéfila.

Tráiler de ‘Suburra’

Ficha técnica de Suburra (Netflix)

Director: Michele Placido, Andrea Molaioli, Giuseppe Capotondi
Guion: Daniele Cesarano, Barbara Petronio, Ezio Abbate, Nicola Guaglianone, Carlo Bonini, Giancarlo De Cataldo
Reparto: Filippo Nigro, Francesco Acquaroli, Alessandro Borghi, Adamo Dionisi,Giacomo Ferrara, Claudia Gerini, Eduardo Valdarnini, Barbara Chichiarelli, Alessandro Bernardini, Lorena Cesarini, Daniele Amendola, Mirella Sarachelli, Carlotta Antonelli, Paola Sotgiu

 

About Santi de la Flor

Marketing, turismo y comunicación. En el audiovisual, lo mismo veo la ciencia ficción más indie que el drama más comercial, todo sea por descubrir nuevas historias que nos muestren mundos en los que no entraríamos de otra forma.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.