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Dreamland - Moisés y Rosa
Dreamland - Moisés y Rosa

Crítica de Dreamland de Cuatro

Crítica de Dreamland
Crítica de Dreamland

Crítica de Dreamland de Cuatro

La gran apuesta por la producción propia de Cuatro, aterrizó la noche del viernes a las 22h30 en el canal. El rodaje que fue particularmente complicado (dos años desde que empezaron a grabar)  ha hecho del despegue una maniobra bastante irregular. Ahora, esperaremos a ver cómo serán el ascenso y la ruta, pero desde aquí ya avisamos que la torre de control puede ejercer en breves y mandar a un aterrizaje forzoso y guardar la serie en el hangar.

Professor T COSMO

En concreto, los chicos con “los sueños por cumplir” más positivos del mundo, marcaron en su estreno un 4,6% y 873.000 espectadores. Por hacer una comparativa, la semana anterior “Deja sitio para el postre” se despidió con un 6,1% y 0,89 millones de espectadores y dos semanas antes un 6.7% y 0,97 millones. Por tanto, podemos decir que el dato es malo y empeora lo que la cadena venía haciendo hasta entonces.

Pues bien, el capítulo tenía un metraje de 69 minutos, siguiendo erróneamente esa estela marcada por otras ficciones nacionales que se emiten de lunes a jueves. Si de verdad tenían planteado emitir el viernes, deberían hacer un episodio más corto, así el público objetivo (jóvenes de 14-30) estaría acompañando a la serie. Creo que comparte el público aquel que seguíamos Homo Zapping hace unos años, ¿no? El primer error es no adecuar el producto a las pautas de consumo de un día flojo de por sí.

Pues bien, empiezan el capítulo con unos profesores decidiendo los alumnos que entrarán y tal y de repente vemos a los estudiantes esperar. Lo que sería lógico dentro de cualquier espera (todos hemos esperado para que nos admitan en algún lado) de conocer a los otros o centrarse cada uno en lo suyo, empiezan a cantar una canción que todos conocen (no es una canción popular) y a darlo todo. Credibilidad en este asunto, cero.

La presentación de los personajes, muy limitada. Nos adentramos principalmente en los dos protagonistas, Moisés y Rosa. Al igual que hace una década hicieran en un paso adelante, Moisés tiene unos orígenes humildes y unas situaciones familiares complicadas (su madre es alcóholica). Por su parte, Rosa trabaja en una especie de cabaret-casa de citas-escort donde reina una Natalia Millán excesiva, que no sabe si hablar español, francés o aranés. Así, el segundo intento de intentar un Burlesque, tras el disparate de Bienvenidos al Lolita, queda en eso…una intentona.

Un punto a su favor, la fotografía. No es que hayan inventado nada nuevo, pero las ficciones españolas parecen prestar verdadera atención a este apartado últimamente. Otra cosa de la que viven demasiado son los cameos. La que se avecina ha convertido en ello su manera de ser y Dreamland promete las visitas de Malú, Shakira o Ricky Martin.

El argumento muy flojito en líneas generales. Las escenas dramáticas han sido las mejor paradas y las cómicas han quedado fuera de lugar y a años luz de hacer gracia, como ese momento de la discoteca cuando el trío de divas latinas iban a por el chico. Ha quedado sin nada de veracidad. Respecto a los actores, la más creíble ha sido María Hinojosa, por los matices que le ha dado a su personaje en las escenas de diferente categoría. Quizás, pensaba que Natalia Millán salvaría los muebles, pero su interpretación está muy lejos de otros personajes que encarnó.

Como también destacan nuestros amigos de Tuteledigital en la crítica de Dreamland, la serie bebe de tantas fuentes “como una mezcla de “Step up”, “Dirty Dancing”, “Fama” y hasta con el rollo chupiguay de “High School Musical“, que acaban ahogándose. Destacaban también que “una serie musical con unas voces reales que brillaban por su ausencia. El playback era el protagonista. Un playback mal conseguido” y en parte concuerdo con ellos. La salida de ellos para conocerse, acaban por ser los protagonistas absolutos del bar-disco donde van. Me parece que le falta realismo a la serie. Y con realismo no me refiero a metemos una orden de embargo aprovechando que es el día a día en España, sino a cómo se hacen las cosas normalmente.

Hasta aquí mi crítica de Dreamland. Por mi parte, no seguiré la serie semanalmente ni la dejaré para una época de menor consumo televisivo, desisto de esta ficción. Ahora, os aconsejo que os paséis el lunes por la web de nuevo, que publicaré un artículo con 5 series españolas buenas. Veréis como todo no está perdido. Ahora es tu turno, ¿qué te pareció la serie?

PD: Se nota el patrocinio de Coca-Cola. Su cantidad de positivismo roza lo inhumano por momentos.

Review Overview

3,5

SUSPENSO

No todo vale en una escuela de baile y las actuaciones no han brillado en exceso. Un piloto demasiado largo y con demasiado relleno.

User Rating: 1.1 ( 1 votes)

About Santi de la Flor

Marketing, turismo y comunicación. En el audiovisual, lo mismo veo la ciencia ficción más indie que el drama más comercial, todo sea por descubrir nuevas historias que nos muestren mundos en los que no entraríamos de otra forma.

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