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Películas para niños, nostalgia para adultos

Calor, vacaciones y, con suerte, algo más de tiempo libre que el de costumbre. Aprovechando que la mayoría de los niños y niñas ya han visto las tres entregas de Shrek, las tres de Gru y el extra de los Minions y revisado más de dos veces los títulos sin saga de la factoría Pixar, nos ponemos más nostálgicos que Netflix con Stranger Things y proponemos ocho clásicos y un bonus que rompen con la coletilla de “no pidas más, son sólo películas para niños”.

Professor T COSMO

Si buscas otras películas que ponerle a los niños de la casa, aquella película de canción pegadiza que no podías dejar de tararear en el recreo o simplemente quieres echar la vista atrás con un calipo en la mano desde la sombra más codiciada de la piscina, te invitamos a que revises con nosotros los clásicos que nos ha chivado ese niño que todavía llevamos dentro.

Películas para niños, nostalgia para adultos
Películas para niños, nostalgia para adultos

Mary Poppins (1964)

Empezamos nuestro recopilatorio de películas para niños con la niñera más famosa de todos los tiempos: Mary Poppins, el emblemático personaje escrito por Pamela Lyndon Travers que llegó a las librerías por primera vez en 1934, tampoco ha podido resistirse a la fiebre del remake que sufre la factoría Disney en los últimos tiempos. Si bien en 2018, será Emily Blunt la encargada de dar vida a Ms Poppins, en elrinconTV nos quedamos con el clásico de los sesenta.

Mary Poppins es una de esas películas para niños que tanto gustan a Pixar, aquellas en las que el espectador adulto también encuentra su espacio. Sin embargo, en Mary Poppins las diferentes lecturas no están separadas por metáforas y guiños, ambas conviven de forma literal hasta el punto de que podemos ver a Mrs. Banks entonando consignas feministas por el salón de su casa o al pequeño Michael sufriendo el acoso de los bancos en una canción que señala sin tapujos la pérdida de valores del capitalismo post-industrial.  

El pequeño Nemo (1989)

Entre el pececillo aventurero que nos regaló Pixar y el capitán de submarino más famoso de la historia de la literatura, se encuentra el Nemo trazado por Winsor McCay en el considerado el primer gran clásico de la historia del cómic. El Pequeño Nemo, es la adaptación cinematográfica de esa obra icónica, un despliegue de imaginación sin precedentes, un viaje surrealista al corazón de los sueños y las pesadillas.

La bruja novata (Bedknobs and Broomsticks, 1971)

De cama en cama y volando porque nos toca, retomamos la dirección de Robert Stevenson para seguir una línea similar a la iniciada por Mary Poppins en 1964. En La Bruja Novata, encontramos de nuevo ese cine que entiende que sus espectadores pueden divertirse y comprender a partes iguales, que la imaginación puede derrotar a la realidad (al menos en la ficción) y que puede decir las cosas tal y como son, sin máscaras. La Bruja Novata es su contexto bélico y es también una cama capaz de alcanzar los callejones más estrechos. Treguna mecoides trecorum satisdi.

Mi vecino Totoro (Tonari no Totoro, 1988)

Entre 1986 y 1988 el Studio Ghibli sentó las bases que terminarían por convertirlo en un referente de la animación mundial. Es la época de El Castillo en el Cielo, La Tumba de las Luciérnagas (la única no Miyazaki de las tres) y Mi vecino Totoro, el clásico elegido para ésta selección.  Mi vecino Totoro quizá sea más sencilla en su historia que el Viaje de Chihiro, pero alberga en su dibujo e intención toda la esencia del universo Miyazaki.

Dentro del Laberinto (Labyrinth, 1986)

Seguimos con un final de década mágico también fuera de Japón. Hablar de los ochenta en términos cinematográficos y fantásticos es empezar a enumerar y no terminar: La Historia Interminable, Willow, The Goonies, Gremlins o Cristal Oscuro son sólo algunos de los clásicos cuya influencia se siente ahora más que nunca. Sin embargo, y como este artículo pretende señalar sólo unos cuantos títulos, nos quedamos con Dentro del Laberinto. Su BSO, David Bowie, no hace falta que digamos nada más.

Fievel y el Nuevo Mundo (An American Tail, 1986)

Don Bluth, director de las archiconocidas En busca del Valle Encantado y Anastasia, ya había confiado en los ratones como protagonistas de sus historias en Nimh, el mundo secreto de la Sra. Brisby pero habría que esperar hasta 1986 para disfrutar de uno de sus títulos más conmovedores. An American Tail recurre a la fábula tradicional y a la animación más clásica para desenmascarar el “sueño americano” y hablar sobre las luces y sobre todo las sombras de la emigración. Los ancestros de Ratatouille en tierra de gatos.

El guardián de las palabras (The Pagemaster, 1994)

Puede que The Pagemaster no sea una de las mejores películas para niños de Joe Johnston, director de las archiconocidas Jumanji y Cariño he encogido a los niños, su animación resulta torpe si nos ponemos a comparar con cualquier producción de Ghibli y su estilo, mezcla de imagen real y dibujo, no aportaba nada nuevo a mediados de los noventa. Sin embargo, hay algo en su sencilla propuesta que aún hoy nos dibuja una ligera sonrisa. La versión animada de Macaulay quedándose sólo en una biblioteca en vez de en casa y ese recorrido por los clásicos de la literatura, hacen de The Pagemaster un viaje necesario en estos tiempos del iPad.

Matilda (1996)

Cerramos nuestro recopilatorio personal con la película más moderna de la lista. La Matilda dirigida por Danny DeVito es una adaptación de la obra Roald Dahl, sarcástica e irónica, recurre a la exageración para poner en tela de juicio los métodos de enseñanza pero sobre todo para ensalzar la figura del niño, dejando claro en cada escena familiar que más años no implican más inteligencia. Empoderamiento en estado puro.

Bonus track: El Globo Rojo (1956)

Con El globo Rojo, ponemos el broche de oro (o mejor rojizo) a este repaso de películas para niños. El mediometraje de Albert Lamorisse es una historia sencilla que evoca al mejor Chaplin y cuya influencia se ha dejado sentir en multitud de títulos posteriores como Up o incluso La La Land. Un visionado obligatorio que nos recuerda la magia de la inocencia y la importancia de la imaginación.

About Alicia Montero

Graduada en Comunicación Audiovisual, soñando con una entrevista de trabajo en ‘Sterling Cooper & Partners’ y una casita en San Junipero. Compañera de viaje de Claire Fisher, usuaria de Oceanic Airlines y sin saber quién mató a Laura Palmer a pesar de pertenecer a la década de “Twin Peaks"

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