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Días 4 y 5 de Fancine Málaga 2016

Primera crónica del Fancine Málaga 2016

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Pasan los días y aquí seguimos al pie del cañón. Así que es turno para la primera crónica del Fancine Málaga 2016. El sábado me pasé por la sección concurso para ver las películas ‘Ma Loute’, la película de Bruno Dumont que ha ganado el Giraldillo de Oro del Festival de Cine de Sevilla (SEFF), y ‘Equals’, un film que nos habla de un futuro distópico donde los sentimientos de las personas son anulados en busca de un bien común mejor. Además, cerré sesión con ‘I am not a Serial Killer’.

Ya el domingo, me situé a ver en sesión doble y continuado los dos volúmenes de ‘Kill Bill’, con una sala aborratada y entregada entera a Quentin Tarantino. Un reto que todo cinéfilo debe hacer una vez en su vida, sobre todo ahora que el director ha dicho que dejará el cine dentro de poco tiempo. Por último, tocaba el turno de ‘I am a Hero’, película que gustó a muchos en Sitges y que la organización del Festival se animó a traer, pero no en concurso.

Primera crónica del Fancine Málaga 2016

Primera crónica del Fancine Málaga 2016

‘Ma Loute’ (6,5/10)

Una de las películas que más diversidad de opinión han dado para la primera crónica del Fancine Málaga 2016 y es que el formato de película hace que cualquier acercamiento a ella sea complicado. Muchas veces cuando estás dentro de la historia te saca de una patada, algo que como espectador me molesta. Aquellos que le dieron el premio Giraldillo de Oro de la XIII edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF), lo justificaban “por su impresionante trabajo actoral y su deliciosa locura“, La Vanguardia.

Sus elementos de fábula y su histrionismo hacen la película algo denso, en ocasiones tedioso, que te desubica y te reencuentra a través de chascarridos y momentos brillantes. Un vaivén emocional continuo que a pesar de su crítica social a las élites francesas de la época, sus fabulosos exteriores y su cuidado vestuario, no terminó de ganarme.

Su fuerte es ese universo propio creado de la nada, su canibalismo de supervivencia, su hipocresía social. Su debilidad es la excesiva caracterización de ciertos personajes que ensombrecen un bosque ya nublado de por sí. Los policías son parte de esa culpabilidad. Su histrionismo, su humor físico absurdo (acompañados de un sonido estridente) e innecesario y los elementos fantásticos que les rodean, tapan un resultado en su totalidad interesante.

Punto aparte sus escenas inspiradas en los cuadros de Sorolla. Son soberbias.

 ‘I am not a serial killer’ (5,5/10)

John Wayne Cleaver es un adolescente obsesionado con los asesinos en serie que, pese a sus tendencias sociópatas, hace todo lo posible para no convertirse en uno de ellos. Cuando el frío pueblo del Midwest americano donde vive se ve acechado por una ola de sangrientas muertes, John decide perseguir al culpable, bajo la amenaza de descubrir que él es mucho peor que su enemigo. La curiosidad del chico será el elemento vertebrador de una película que nos hará descubrir al final de la misma el misterio que se ha guardado, con un clímax final algo azucarado. El anciano, algo así como un ‘Dexter’ de la gran pantalla, aunque con un aspecto más cercano a la realidad, aquel psicópata que se esfuerza por integrarse a la sociedad.

Lo bueno de la película es volver en pantalla al entrañable Christopher Allen Lloy, tras un 2015 recordado por la eterna nostalgia de ‘Back to the Future’, enfurecido y desatado por momentos, contenido en otros, que da profundidad y credibilidad a su personaje. Un acierto en una atmósfera de secundarios desapercibidos, pero que son parte del relato y su principal trama “quiero vivir la vejez con la persona que quiero sin ser una carga“. Potente, aunque diluido en la forma de contarlo.

‘Equals’ (5/10)

Tras un simplismo exacerbado con fondo en la ciencia ficción se encuentra ‘Equals’. En una sociedad utópica futurista, las emociones humanas han sido anuladas y están en fase de extensión ante una cura que hará que todo el mundo no sienta nada, emocionalmente hablando. En un desarrollo bien llevado, apretando la herida abierta sobre la deshumanización llevada a cabo por la tecnología, la película nos recuerda mucho a ‘Black Mirror’, pero también a ‘Equilibrium’, con las consecuencias positivas y negativas que ambas tienen.

Un producto indie sin pretensión, disfrutable y con una sorprendente Kristen Stewart, empeñada en quitarse de encima el rol que le establecimos con la saga ‘Crepúsculo’, sigue heredando esa producción juvenil vivida a finales de la anterior década y que algunos están dispuestos a no dejar ir. Su amor, contenido y pausado, establece por momentos cuotas de aburrimiento e indiferencia, algo esencial y no bien ejecutado, para hacernos saber que el amor debe sobrevivir a todo, incluso a una sociedad planteada para su extinción.

 ‘Kill Bill’ (7,5/10)

Empezar una película en blanco y negro es toda una pretensión. Si conocemos a Tarantino, sabemos que podemos (solemos) estar tranquilos porque la película tiene tras de sí un guion y una dirección muy cuidadas. A esto, tenemos que sumarles escenas de animación japonesa, artes marciales y una venganza de fondo con una presentación de personajes lúcida y orgánica.

‘Kill Bill’ se presentaba como la primera parte del volumen con mucha polémica alrededor que los años han sabido disipar y encumbrarla a “cine de culto”. La violencia por la violencia no es su principal argumento, ya que aunque el título nos haga pensar en que el último propósito sea matar a su maestro Bill, tenemos que tener en cuenta que también puede traducirse como “pagar la cuenta”. Un juego de palabras muy habitual en las líneas de Quentin.

Adaptación de ‘Lady Snowblood, película japonesa de 1973 en donde una mujer mata a una pandilla que asesinó a su familia, la película también referencia a ‘Samurai Reincarnation‘ (1981) citando su línea: «Si el mismo Dios se atravesara en su camino, hasta Él saldría lastimado». Una obviedad, ya que el film tiene en las películas japonesas su clara inspiración. Esas de samurai y kung fu principalmente.

‘Kill Bill 2’ (8,5/10)

De ‘Kill Bill 2’ podemos decir poco a estas alturas. Para aquellos que no la hayan visto, es una película de acción y suspense estadounidense escrita y dirigida por Quentin Tarantino. Con una estética y posproducción muy marcadas, esta venganza personal de una genial Beatrix (Uma Thurman), fue lanzada a inicios de 2004.

El hecho de que los personajes tengan esa impronta belicosa y agresiva, por encima de los patrones del canon masculino tradicional, establecen algo novedoso en el cine de principios de los 2000 e invitan a la mujer, descontextualizando, a no ser sumisas en ningún apartado de su vida y que aunque el amor sea profundo y por encima de todo, hay ciertas cosas que no hay que dejar pasar. Una culminación a modo de encuentro familiar rodeado de cinismo e introspección, hacen una segunda parte más redonda y completa.

‘I am a Hero’ (7/10)

I Am a Hero (アイアムアヒーロー Aiamuahīrō) es un manga escrito y dibujado por el autor japonés Kengo Hanazawa, publicado en la revista Big Comic Spirits, propiedad de la editora Shōgakukan, desde agosto de 2009, y ha sido reunido en veinte volúmenes compilatorios o tankōbon, actualmente en curso. Fue nominado en la tercera, cuarta y quinta edición de los premios Manga Taishō.

Hideo Suzuki es un mediocre treintañero que trabaja como asistente de dibujante de manga, y trata desesperadamente de convertirse en el héroe de su propia vida lanzando un manga de éxito. Con el dinero que puede ganar con el manga, quiere comprar una casa para vivir con su novia. Sin embargo, él no se da cuenta de los inicios de una epidemia que convierte a las personas en monstruos sedientos de sangre.

La historia ha llegado a la gran pantalla de la mano del director Shinsuke Sato y se pudo ver en España en la 48ª edición del Festival de Sitges. Ahora era turno del Fancine Málaga 2016. Con un ritmo equilibrado entre el miedo, el terror, la crítica social y la comedia más negra, la película te hace levantarte de tu asiento y reírte a partes iguales, algo muy difícil en éste subgénero y que pocas películas han producido.

Sin lugar a dudas me quedo con la lectura del film, una comedia ácida sobre las relaciones personales en Japón y la subordinación de las personas ante sus líderes (teoría Z a raudales). Un éxito entre los visionados que hice para esta primera crónica del Fancine Málaga 2016

Hasta aquí mi primera crónica del Fancine Málaga 2016, aunque hasta el jueves 17 se podrá disfrutar en la ciudad boquerona de más pases de cine fantástico. Puedes consultar la cartelera y actividades complementarias aquí.

About Santi de la Flor

Marketing, turismo y comunicación. En el audiovisual, lo mismo veo la ciencia ficción más indie que el drama más comercial, todo sea por descubrir nuevas historias que nos muestren mundos en los que no entraríamos de otra forma.

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