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Sharknado 4

‘Sharknado 4: Que la cuarta de acompañe’: Crítica

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Sharknado ha vuelto.  Un verano más, la más bizarra mezcla de tiburones, tornados, sierras eléctricas y cutrerío vuelve a nosotros con su cuarta entrega, ‘Sharknado 4: Que la cuarta te acompañe’. Empieza a ser ya toda una tradición veraniega inexcusable, como la Canción del Verano de turno, que no podemos dejar de bailar, por discutible que sea su calidad, su argumento o su letra. Lo importante es el contexto, el “hype” que se genera a su alrededor. Y sin duda ‘Sharknado 4: Que la cuarta te acompañe’, como todas sus entregas anteriores, cumple con creces.

Para muestra, los afortunados incondicionales de la saga que llenamos este Viernes el Palacio de la Prensa de Callao, en Madrid, en el evento organizado por Syfy. Un año más, porque con este son ya 3 los Sharknados  a los que este redactor ha podido acudir. Por supuesto cortesía de la cadena de ciencia ficción más orgullosamente cutre de la pequeña pantalla. Y, al igual que el resto de la entregada audiencia, un año más nos lo hemos pasado como enanos.

Sharknado 4, o el arte del despropósito

‘Sharknado 4’ es, como no podía ser de otra manera, un auténtico despropósito. De principio a fin, sin excepciones. Probablemente ahí está su mayor mérito y la razón por lo que tenemos un cariño tan especial por esta saga. No da tregua, un momento absurdo tras otro, una frase lapidaria que provoca vergüenza ajena. E incluso, maravíllense, una persecución a bordo de un barco pirata por las calles de Las Vegas. Sí, en barco pirata, como lo leéis…

Pero así es esta saga. Y lo cierto es que no la querríamos de otra manera. La Tormenta Perfecta de autoparodia y regodeo. Todo ello con los tiburones y los habitantes de La Ciudad del Pecado como víctimas propiciatorias.

David Haselhoff Superstar

Estaremos de acuerdo en que la segunda entrega de la saga Sharknado fue la más desternillante. Pero lo cierto es que la aparición en la entrega del año pasado de David Hasselhoff como padre de nuestro héroe, Fin Shepard (Ian Ziering), y  que repite este año en la cuarta entrega tras un sorprendente rescate espacial, ha sido una incorporación que aplaudimos. La cantidad de parodias y referencias a su alter ego “Mich Buchanan” son infinitas, tronchantes y ridículas. Con el añadido en esta entrega de dos de sus vigilantes preferidas en una carrera a cámara lenta que haría las delicias de Chandler Bing y Joey Tribbiani.

Por no hablar del  esperpéntico desfibrilador que el bueno de David y sus lugartenientas montan, como McGyver en sus mejores tiempos, con poco más de un cable… y unos minitiburones que pasaban por allí.

Sharknados variados y a tutiplén

De la “historia”, destacar que esta vez ya no sólo los Sharknados son el peligro que amenaza con destruir los ¡U.S.A, U.S.A! Porque empezamos con un Sharknado… de arena! Por aquello de Las Vegas. Pero que no tarda en convertirse en un Piedranado, Electronado, Fuegonado, Lavanado, Nuclearnado… e incluso un Vacanado. Y alguna variedad más que me dejo. Una escalada sin precedentes de falta de pudor y genialidad. La mezcla de vacas y tiburones en el Vacanado fue especialmente aclamada por los presentes en el evento…

En fin, una sucesión de escenas esperpénticamente divertidas, cada uno subiendo la apuesta de la anterior. Resultaba inevitable encontrarnos diciéndonos a nosotros mismos: ‘No me creo que lo hayan hecho, no me lo puedo creer’. Lo mismo que nos pasó cuando nos enteramos de que habría una cuarta secuela. Pero lo hicieron. ¿Alguna duda de que habrá un quinto Sharknado?

¡Larga vida al cutrerío!

Tráiler de Sharknado 4

About Jesús Iglesias

Marketiniano de profesión con un especial aprecio hacia las series que nos hacen más llevadera la rutina semanal. Benditas series!

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