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‘Psiconautas, los niños olvidados’, cine de animación imprescindible, inteligente, poético y reflexivo

‘Psiconautas, los niños olvidados’ es una producción española que viene precedida por haber ganado el Goya a la mejor película de animación, también ha sido nominada a mejor película en el mismo apartado en los premios de cine europeo EFA 2016, compitiendo con otros films que tienen presupuestos 6 veces por encima como ‘La tortuga roja‘. Los directores Alberto Vázquez y Pedro Rivero han sido los encargados de sacar adelante esta tremenda gesta, que comenzó en el año 2006 con la publicación del comic en el que se basa la película. Ante la imposibilidad económica de realizar un largometraje, se lanzaron a realizar un corto que llevo por título ‘Birdboy‘, ganando el Goya al mejor corto de animación en el 2012, esto fue definitivo para retomar el proyecto y convertirlo en película, que terminaron en el 2015. Ha habido que esperar a febrero del 2017 para distribuirlo en nuestras pantallas. Un breve resumen de las dificultades que hay en nuestro país para emprender proyectos de este tipo.

Psiconautas, los niños olvidados goya a la mejor película de animación y Birdboy Goya al mejor corto de animación

Crimen en el paraíso

 

Critica ‘Psiconautas, los niños olvidados’

Esta fábula metafórica de animación tiene mucho talento, dedicación y esfuerzo. No es una película fácil, ni está destinada a cualquier público, ya que, aunque cuente una historia de adolescentes, esta relatada desde una visión adulta. Lo primero que se instala en nuestra mente cuando empezamos a ver los primeros fotogramas es el valor que han tenido directores y productores en sacar este proyecto adelante. El relato parece agónico, una historia dura sobre adolescentes que quieren huir de una isla devastada por una catástrofe medioambiental, un entorno hostil donde las drogas, las enfermedades mentales, el suicidio y la contaminación que les rodea, no les deja avanzar, la meta es ir a la ciudad, al más allá, la ilusión por lo desconocido que de rumbo a sus vidas. Hay amor y esperanza en el hilo conductor de su narrativa principal, el pájaro Birdboy y la ratoncita Dinki viven un romance apasionado, marcado por las adicciones del pájaro y la constancia de la ratoncita, siempre alerta y pendientes el uno del otro, pero distanciados, ya que Birdboy es un pájaro que puede volar y escapar cuando quiera, pero sus propios miedos y su lucha interna con las drogas se lo impide. La ratoncita elije como compañeros de viaje al tímido zorrito y a la conejita Sandra, esperando que Birdman les acompañe desde el cielo en su viaje para alcanzar la felicidad.

Dinki, Sandra y Zorrito en Psiconautas, los niños olvidados

Recuerda y mucho la estética de Psiconautas a las primeras animaciones de Tim Burton, esa representación de la realidad sin filtros donde lo trágico y lo hermoso conviven a la vez, donde aparecen relojes que hablan y muñecos hinchables que parlotean, humanizándolos, dándoles su propia personalidad. Los escenarios y las diferentes atmósferas creadas están directamente relacionadas con los estados de ánimo que los personajes nos van a transmitir, el mundo de las drogas se representa con agresivos pájaros negros que salen del interior en un halo de maldad que rodea las mentes, que trabajan en su subconsciente para deshumanizar al personaje. En la huida de los adolescentes se encuentran con vertederos donde aparecerán los niños olvidados, niños que no tienen ni padre ni madre y que son comandados por el líder rata, que les hace buscar cobre, el bien más preciado, si hay que matar por ello, se mata, planteándonos ese universo despiadado y consumista que altera el viaje de nuestros protagonistas.

Birdboy en Psiconautas, los niños olvidados

En un mundo como el de la animación, donde impera el 3D y los grandes presupuestos, aquí tenemos otra forma de hacer las cosas, rodada en 2D y con un millón de euros, su animación es efectiva, impactante y directa. Una apuesta diferente a la que hay que dar mérito y reconocimiento, sí, pero sobre todo apoyo, no solo por el esfuerzo que ha costado realizarla, sino porque el resultado final es muy óptimo. Los productores no eran muy optimistas ante la posible recaudación que pueda hacer en España, se va a estrenar en más de 40 salas, pero insistían con pesimismo que no hay cultura de este tipo de animación en nuestro país, nos relataban con cierta envidia como Francia y EEUU se han interesado por distribuirla y darle salida, dándonos a entender que, si el producto final no fuera bueno, el interés de estos países no existiría. Animamos a la gente para que llene las salas y apueste por ‘Psiconautas, los niños olvidados’, ya que no solo no dejara indiferente a nadie, sino que al salir del cine podremos generar un cierto orgullo viendo el talento y la capacidad que hay en este país en producciones de este tipo cuando se apuesta por ello.

Tráiler ‘Psiconautas, los niños olvidados’

About José Manuel Castrillo

Mi cuna: Hitchcock y Kubrick. Mi adolescencia: Coppola y Scorsese. Mi edad adulta: Fincher y Nolan. Me abdujeron con Expediente X, ingresé en la familia con Los Soprano, investigué con CSI, escuché con The Wire, me perdí con Perdidos y me encontré con Don Draper y Walter White. Un caminante blanco me resucitó, ahora estoy "troneando" en el Juego De Tronos.

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