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Crítica de la película Captain Fantastic

Crítica de ‘Captain Fantastic’, una hipérbole del adoctrinamiento paternal

Viggo Mortensen está nominado a los Oscars 2017 como Mejor actor protagonista por ‘Captain Fantastic’. En dicha categoría estará luchando contra los grandes favoritos, Casey Affleck (‘Manchester frente al mar‘) y Ryan Gosling (‘La La Land’), aunque también (y puede que salte la sorpresa) Andrew Garfield por ‘Hasta el último hombre‘ y Denzel Washington por ‘Fences’.

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‘Captain Fantastic’ es un drama en el que veremos la vida pacífica de una familia particular en los bosques de Pacific Northwest. Ben (Viggo Mortensen) es un padre que vive al margen de la sociedad capitalista y que, junto con su mujer, ha decidido cuidar de sus seis hijos fuera del sistema. Sus reglas son rígidas, disciplina militar para el entrenamiento físico y disciplina educacional a través de libros críticos con la cultura occidental. Tras unos meses sin noticias de su mujer hospitalizada, recibe la noticia de que su mujer se ha suicidado y tendrá que vivir de nuevo el acercamiento al núcleo familiar y a la sociedad de la que siempre han huido. Deberán abandonar su paraíso terrenal, y con ello su zona de confort, para volver al mundo real…a ese áspero y hostil que tanto desprecian. Su visión del mundo cambiará para siempre.

Crítica de la película Captain Fantastic

‘Captain Fantastic’ fue nominada en los Premios Satellite a Mejor película, Mejor guion original, Mejor actor y Mejor vestuario. También pasó por la nominación a Mejor actor en los Premios de la Crítica Cinematográfica y los Golden Globes. Una carrera de premios que ha ido valorizando la película desde su estreno a principios de 2017 y que la coloca como candidata importante para Mejor actor, aunque, honestamente, sería de las mayores sorpresas de la noche. También podrían perfectamente haber nominado a su fotografía, a cargo de Stéphane Fontaine, que convierte los paisajes naturales en otro de los personaje de la película de manera soberbia.

La película ‘Captain Fantastic’ explora de manera brillante el camino espiritual de toda una familia y su forma de vida. Cuestionada por los suyos, el papel del padre toma total relevancia tras la muerte de la mujer. Ben, el cabeza de familia, está perfectamente interpretado por Viggo Mortensen, un papel a su medida que lo interpreta como si fuera fácil. Lo mismo tiene un tono arrogante como otro cálido y cariñoso. Una dualidad perfectamente ejecutada. Él es la estrella aunque no actúe como ella, él es el principio y el fin de la historia, el alfa y el omega y eso afecta a la resolución de la historia.

Y es ese final de ‘Captain Fantastic’ mi pero a la película. Es totalmente predecible y aunque no afea en exceso el camino existencial que ha vivido la familia, sí rompe la historia tan hábilmente llevada hasta entonces. Una película con corazón que nos frusta con ese final. Y es que es ahí donde está uno de los elementos más importantes para diferenciar una historia normal de una extraordinaria, un director y guionistas comunes de excepcionales. En el tercer acto se debe solucionar la historia creada al principio y aquí, por desgracia, Matt Ross (director y guionista) no lo ha logrado…pero ha sido un entrañable intento. Y un intento exótico entre el entretenimiento y el pensamiento a celebrar ante tanta película con tintes comerciales y poco profundas.

‘Captain Fantastic’ nos hace reflexionar sobre las necesidades humanas, sobre el pensamiento unitario y la sociedad del consumismo. Y aunque se alinea con una corriente de pensamiento clara (totalmente válido y legítimo), nos damos cuenta que el globo creado en las mentes de los infantes no es más que una forma de pensamiento, la de sus padres, y no una libre como nos plantean a lo largo del desarrollo de la película. Y, por ende, muy cercana a la forma de trabajar de los cultos, de las religiones, de la auto-satisfacción. Al fin y al cabo, son los propios críos los que repiten una y otra vez esa frase de Noam Chosky, “si asumes que no hay esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto hacia la libertad, entonces aún hay posibilidades de cambiar las cosas“, como un argumento de defensa personal ante las situaciones problemáticas que el mundo real les plantea.

Por último, un apartado que me gustaría destacar, los niños. Jóvenes a los que el director les quitó el móvil y les obligó a aprender yoga y música durante las semanas de rodaje, cosa que hace que transmitan esa bella naturalidad en sus actuaciones y tan difícil de manejar con seis menores como secundarios casi protagonistas.

Tráiler de ‘Captain Fantastic’

About Santi de la Flor

Marketing, turismo y comunicación. En el audiovisual, lo mismo veo la ciencia ficción más indie que el drama más comercial, todo sea por descubrir nuevas historias que nos muestren mundos en los que no entraríamos de otra forma.

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