Home > Cine > Críticas > [CRÍTICA] ‘Elle’, subversión en estado de gracia

[CRÍTICA] ‘Elle’, subversión en estado de gracia

Interior. Casa de Michèle, salón. Noche.

Todo está oscuro. Un ruido rompe el silencio. Una figura oscura se abalanza sobre Michèle, forcejean. Gritos. Nosotros, como el gato, observamos impasibles.

Crimen en el paraíso

La escena construida por Paul Verhoeven para dar comienzo a Elle es toda una declaración de intenciones, un aperitivo siniestro e incómodo articulado en torno al miedo, esa sensación primaria, incontrolable e irracional que sirve como detonante para una historia de venganza pero también de superación. Elle es un thriller en su forma cuyo tono gira en ocasiones hacia una comicidad irónica y oscura, sin renegar de determinadas pinceladas del drama más convencional. Una amalgama de géneros aparentemente aleatoria que encuentran su nexo en las bajas pasiones y que, como ocurre con su protagonista, nos impiden clasificar y juzgar por completo lo que estamos viendo.

Isabelle Huppert protagoniza Elle
Isabelle Huppert protagoniza Elle

Isabelle Huppert, actriz consagrada, musa de Haneke e icono del cine europeo es Michèle Leblanc, empresaria de éxito y con una seguridad y una fortaleza que aturden al abrazar tan descaradamente la frialdad. Actriz y protagonista comparten sílabas, no sabemos si de forma casual, con el título elegido por Paul Verhoeven para esta versión inspirada de la novela de Phillippe Dijan, Oh…, pero ponen de manifiesto una simbiosis que va más allá de lo fonético. Los personajes de Elle giran en torno a Michèle como si de marionetas se tratase, mientras, al otro lado de la cuarta pared, los espectadores giramos entorno a la interpretación de Huppert, piedra angular de la narración de Verhoeven.

Cuando conocemos a Michèle conocemos a la víctima de una violación, pero a medida que nos sumergimos en su universo, los matices nos hacen desconfiar hasta el punto de situarnos, en ocasiones, en contra. Michèle no se define por ese acto atroz como tampoco dejó que la definiesen los acontecimientos que marcaron su infancia. Lucha, forcejea y se retuerce, se reinventa en mundos ficticios donde juega con su entorno como si estuviese dentro de uno de los productos de su empresa, controlando todo y a todos.

En Elle, el control no se entiende sin su opuesto de dominación y quizá sea esa la única dicotomía de un film que no cree en los contrarios, ¿víctima o verdugo? ¿culpable o inocente? ¿justificable o no? Verhoeven diluye los extremos, transmuta las acciones aparentemente racionales en el instinto más básico y lo materializa mediante la dinámica del control, bien en los encuentros sexuales que mantiene Michèle o mediante los videojuegos que crea, donde el jugador posee el control absoluto aunque el mando no funcione de forma adecuada.

Isabelle Huppert y Laurent Lafitte en Elle
Isabelle Huppert y Laurent Lafitte en Elle

Verhoeven sabe que vamos a juzgar cada acción de sus personajes y eso parece divertirle. Su dirección con pulso, en ocasiones fría como su protagonista, huye de los juicios morales para que sea el espectador quien sufra con las múltiples interpretaciones que de la historia pueden desprenderse, al tiempo que nos reta a escoger la vía de escape que consideremos necesaria para compensar tanta locura poco transitoria. Tal y como hacen sus personajes.

Videojuegos o pasamontañas, misas del gallo o penitencias, autoengaño o infidelidad, qué más da si siempre hablamos de coartadas del desfogue sin escrúpulos, de máscaras y maquillajes que desdibujan las pulsiones incontrolables, que le hacen un flaco favor a esta especie de anestesia social generalizada. Elle es un golpe bajo, fría y afilada como el metal, una cuchillada a los extremos, a la doble moral y las buenas costumbres.

Tráiler de ‘Elle’

About Alicia Montero

Graduada en Comunicación Audiovisual, soñando con una entrevista de trabajo en ‘Sterling Cooper & Partners’ y una casita en San Junipero. Compañera de viaje de Claire Fisher, usuaria de Oceanic Airlines y sin saber quién mató a Laura Palmer a pesar de pertenecer a la década de “Twin Peaks"

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.