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Crítica de ‘Colossal’, Una locura dramáticamente divertida

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Nacho Vigalondo (‘Los Cronocrímenes’, ‘Extraterrestre’) dirige con ‘Colossal’ su cuarto largometraje. Por primera vez la producción es totalmente americana, aunque ya había rodado en inglés y con protagonistas anglosajones anteriormente con ‘Open Windows’. Esta vez el universo de Vigalondo hace su propuesta más mediática y arriesgada, contando con el mayor presupuesto que ha manejado (15 millones de dólares):

Ha sido la película más fácil de financiar que he hecho, ya que la sola presencia de Anne Hathaway fue clave en el proyecto. Gracias a que leyó el guion y se interesó por participar, todo cambió. En un principio la película se iba a llamar ‘Santander’ e iba a transcurrir entre Cabezón de la sal (Localidad cántabra donde nació Vigalondo) y Madrid, pero con la llegada de Anne el proyecto se magnificó y terminó rodándose entre Canadá y Seúl

Sinopsis ‘Colossal’

Tras perder su trabajo y romper con su novio Tim (Dan Stevens), Gloria (Anne Hathaway) decide dejar Nueva York y volver a su ciudad natal. Allí se reencontrará con su amigo de la infancia Oscar (Jason Sudeikis) dueño de un bar donde se reúnen para beber con otros amigos (Tim Blake Nelson and Austin Stowell).

Paralelamente las noticias informan de que en Seúl un monstruo gigantesco y nocturno está destruyendo la ciudad. Gloria se da cuenta de que está relacionada con estos extraños sucesos al otro lado del mundo puesto que esa criatura monstruosa está imitando todos sus movimientos a gran escala produciendo graves destrozos. Cuando se dan cuenta de todo ello, aparece un segundo monstruo, todavía más destructor, y comienza una lucha entre ambas criaturas.

Colossal Anne Hathaway y el monstruo

Crítica ‘Colossal’

Sorprendente, diferente, inesperada, divertida, atrevida, dramática y original. Con todos estos calificativos y muchos más podríamos catalogar a este ‘Colossal’ de Nacho Vigalondo. Partiendo de una premisa muy dramática, como es el alcoholismo y el derrumbamiento personal de su protagonista, una chica que vive en New York llamada Gloria (Anne Hathaway), que es incapaz de encontrar un trabajo desde hace mucho tiempo, por lo que pasa sus días entre juergas y alcohol sin saber muy bien donde despierta cada día ni lo que ha pasado la noche anterior. Su novio Tim (Dan Stevens), es el que mantiene económicamente a Gloria, pero como es incapaz de parar esta dinámica en la que se ha metido, toma una decisión drástica y es echarla de su apartamento. Esto la descoloca totalmente y la única opción que tiene es volver a su ciudad natal para intentar encauzar su vida.

Anne Hathaway en Colossal

Esta vuelta a la ciudad en una situación bastante precaria y descontrolada, es donde Gloria se encuentra a su amigo de la infancia Oscar (Jason Sudeikis), que lleva la frustración de no haber podido salir nunca de la ciudad y regenta, por herencia, el bar de su padre. La ofrece trabajo de camarera, lo cual crea una situación comprometida porque precisamente huía del alcohol y las juergas, no parece la mejor opción para arreglar su situación, es como meterse en la boca del lobo. Esto se traduce en que sigue con sus borracheras al acabar la jornada y cuando se levanta por las mañanas le cuesta entender a lo que se ha comprometido con Oscar, un sofá o una TV. Es en esa TV. que Oscar le regala, donde comprueba que un monstruo de grandes dimensiones (Kaiju) está devastando a la población de Seúl, al otro lado del mundo, está copiando los movimientos corporales que ella hace en un cercano parque donde terminan sus borracheras.

Jason Sudeikis y Anne Hathaway protagonizan Colossal

Visto así parece un argumento absolutamente disparatado, que lo es, pero la película funciona muy bien. Durante la primera hora podemos disfrutar de una Anne Hathaway absolutamente divertida con el desastre de vida que lleva. Sus gestos, sus gags y sus diálogos son excelentes, nos vuelve a dar una lección de lo bien que se le da la comedia, así como en las primeras secuencias donde comprueba que el monstruo simula sus propios movimientos, como si de un control remoto de su propio cuerpo se tratara. Pero ahí no queda la cosa, de repente la película gira totalmente hacia un entorno más dramático a través de una relación tormentosa del pasado. Se habla de maltrato, sometimiento, machismo, frustración y recuerdos trágicos olvidados que vuelven a retomar protagonismo.

Jason Sudeikis logra una destacable actuación dándole el tour de forcé a Hathaway, la química entre ellos funciona a las mil maravillas. Sudeikis, criado en Saturday Night Live, y una Hathaway que domina la comedia hacen que la elección sea perfecta. Pero no es oro todo lo que reluce, no es una comedia dramática lo que Vigalondo nos quiere mostrar, es algo más complejo de definir. Es posible que este giro argumental final no convenza a todo el mundo, así como el desarrollo narrativo, que al ser más complejo no acaba de funcionar del todo bien, pero desde luego hay que valorar ese riesgo, un riesgo Colossal.

About José Manuel Castrillo

Mi cuna: Hitchcock y Kubrick. Mi adolescencia: Coppola y Scorsese. Mi edad adulta: Fincher y Nolan. Me abdujeron con Expediente X, ingresé en la familia con Los Soprano, investigué con CSI, escuché con The Wire, me perdí con Perdidos y me encontré con Don Draper y Walter White. Un caminante blanco me resucitó, ahora estoy "troneando" en el Juego De Tronos.

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