Home > Cine > Crítica de ‘Smoking club’: Costumbrismo agradable

Crítica de ‘Smoking club’: Costumbrismo agradable

¿Quien no ansía un espacio de libertad entre cuatro paredes que garanticen el buen rollo, café… y porros? Esta comedia costumbrista a la española con un toque de Guy Ritchie y otro poco de, muy poco pero algo sí, de Quentin Tarantino se unen en esta divertida opera prima low cost titulada ‘Smoking club’ presentada en la pasada edición del festival de Málaga. En contra de todo pronóstico, ante un prólogo algo aburrido, la película adquiere la esencia de lo que su director quiere trasmitir desde la humildad y con cero pretensiones de ir más allá de unos incesantes y estrambóticos diálogos: Un espacio de libertad.

Jamestown COSMO
Smoking club.

‘Smoking club’ es ciertamente una película cuyo juego puede rechazarse con facilidad pero resulta más divertido no hacerlo. Siempre he sido defensor de que se hagan películas imperfectas pero que tengan vida u alma y esta tiene mucho de eso así como autenticidad y ganas. En un año como este en el que el cine español ,tan enfermo por la búsqueda incesante de taquilla (que es lo que nos venden a los estudiantes en las escuelas de cine constantemente), donde el resultado son películas barrocas, comerciales y vacuas, e incluso a veces provocativas sin sentido cuando en el fondo pretenden ser moralistas sin saberlo, como  ‘Un monstruo viene a verme’, ‘Pieles’, ‘Amar’, ‘Kiki’…’Smoking club’ resulta un respiro de aire fresco sin más pretensiones que la relajación intelectual y emocional del espectador (lo que se espera del local que hace honor al título)

El racismo, la homofobia o el eurocentrismo…son uno de los pocos ejemplos que nos encontramos en este local dispuesto a estropear el buen ambiente, y por personas así se crean las 129 normas del Smoking club. Unas normas que, de ser seguidas por todos más a menudo, mejoraría nuestra respiración en este mundo tan estresado. Fuera de los terrenos de la autoayuda, la película plantea un buen rato sin más alicientes que hacer reír de una manera inteligente pese a ser una película sin ambición, que demanda quizá más presupuesto, un final menos discursivo, menos efectismos y más originalidad. Al moverse en el terreno del efectismo, a martillazo incluso, la película funciona sin más pero eso no le resta simpatía a la propuesta.

About carlosfr

Written By Carlos Fernández Rodríguez Alumno de la ECAM (Escuela de Cinematografía y Audiovisuales de Madrid) y estudiante de 3º año de Comunicación audiovisual en la Universidad de Sevilla. Crítico y articulista de cine para el diario digital 'España Buenas Noticias' y bloguero. Escritor de un libro de relatos cortos ('Las Lágrimas Racionales') con la editorial Punto rojo. Jurado en la sección 'Nuevas Olas' del Festival de Cine Europeo de Sevilla en 2015. Prensa en Sitges, Málaga y Sevilla. Amante de la dramaturgia y la narrativa cinematográfica; también libros y de los videojuegos. Ser humano imperfecto por encima de todo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.