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Crítica de ‘Madre’: Sorogoyen nos sitúa tras los pasos de Elena

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Descubrí el cine de Rodrigo Sorogoyen gracias al Festival de Málaga en 2013. Me adentré en una de las salas del Cine Albéniz y asistí al desarrollo de una película que me dejó fascinado. Con Stockholm salí con muchas ganas de reflexionar sobre lo visto en la gran pantalla. Aquel guion que el joven realizador había escrito junto a Isabel Peña escondía muchos más senderos de los que uno podía completar con un solo visionado. Tantas veces recomendé este filme que, siendo sinceros, he perdido la cuenta de las veces que lo he disfrutado. Ahora, con Madre he vuelto a sentir a un Sorogoyen que se adentra en la complejidad de la mente humana para brindarnos un thriller distinto. Su último largometraje es una de esas cintas que hay que dejar reposar para ser analizadas. Otra muestra de que estamos ante un director que asume riesgos y se lanza al vacío sin perder sus señas de identidad.

Una continuación con un cambio de identidad

Tras el éxito cosechado con el corto Madre, Sorogoyen y su equipo decidieron que esta historia debía tener una continuidad. Sin embargo, la esencia y el carácter narrativo del filme son distintos a los de los primeros 15 minutos. Tras este impactante comienzo, el metraje gestiona las revoluciones para mantener un pulso con la mente de la protagonista. Desde el primer momento asistimos a un calmado plano secuencia con el que el director marca los tiempos y nos presenta a Elena. En la inmensidad de una playa, un fortuito cruce de miradas es capaz de cambiar el rumbo de una rutina. La protagonista siente que un chico francés puede ser su hijo y esta sola suposición ya es suficiente para poblar de esperanza su vida.

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Marta Nieto y su brillante esfuerzo por transmitir cada sensación

Desde la primera mirada hacia atrás del personaje de Elena ya comenzamos a notar el gran trabajo que la actriz realiza en esta película. De hecho, al final de este bello plano secuencia casi somos capaces de conectar el rostro de Marta con el semblante de Blanca Apilánez al final del corto. La incertidumbre reflejada en la expresión de dos madres. Resultaba complicado asumir el reto de mantener el nivel interpretativo que la murciana realizó en el corto. No obstante, en cada secuencia somos capaces de conectar con las sensaciones que vive la protagonista. Elena se agarra al nudo de la esperanza en el extremo de una soga que conduce hacia el vacío eterno. El papel que realiza Marta Nieto está tan trabajado que sufrimos, en nuestro estómago, cada una de las aristas que exploran Sorogoyen y Peña con la mente y el corazón de este personaje.

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El punto de mira en Madre

La rutina está creando un gran vacío en Elena y solo la aparición de Jean parece dar luz a un pozo del que resulta casi imposible salir. Son muchos los planos en los que seguimos desde atrás los pasos de una mujer que persigue su intuición a toda costa. Miradas perdidas que encuentran una salida en la vitalidad y el optimismo de un chico que se mueve por su inocente instinto adolescente. Las distancias entre ambos personajes se van acortando a la par que la esperanza crece. De hecho, muchos de los diálogos los presenciamos desde la lejanía y con ausencia de plano contraplano. Pero las sombras vuelven a aparecer y es aquí cuando comprobamos que Marta Nieto ejecuta su mejor trabajo hasta la fecha para vaciarse y transmitirnos todo el aire de cada suspiro. Los planos secuencia de Madre vuelven a plasmar una de las señas de identidad del cine de Sorogoyen. Esta forma de rodar ayuda indudablemente a que el reparto pueda expresar sus emociones con más continuidad.

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Tras los pasos de Elena

Es probable que Madre, sea una de esas películas con la que algunos espectadores se queden fríos. El filme no avanza por los caminos que podemos imaginar tras ver el corto. Pero es aquí donde residen las complejidades y los riegos de los que hablábamos al principio. Acompañar los pasos de esta Elena que nos regalan Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña ha sido un inquietante viaje de 120 minutos sin destino fijo.

Sobre Carlos Martínez

Comunicación Audiovisual. Redactor cultural y crítico de cine y series en medios digitales.

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